Índice de Contenidos

La falta de tiempo para leer es, según el último Barómetro de Hábitos de Lectura, la principal razón por la que muchas personas no leen o leen menos de lo que les gustaría.

Y si soy honesta, no me sorprende.

Vivimos con jornadas largas, pantallas constantes, responsabilidades acumuladas y una sensación permanente de ir tarde. En ese contexto, abrir un libro parece casi un lujo.

Pero aquí viene la pregunta importante:
¿de verdad no tenemos tiempo o necesitamos cambiar nuestra forma de entender la lectura?

La falta de tiempo para leer no es una excusa (es una realidad)

El Barómetro de Hábitos de Lectura 2025 señala que el 42 % de quienes no leen con frecuencia lo atribuyen directamente a la falta de tiempo.

No es falta de interés.
No es que no gusten los libros.
Es que muchas veces el día se nos va.

Especialmente entre mujeres adultas —que suelen asumir más carga laboral y familiar— la falta de tiempo para leer tiene que ver con algo estructural, no con poca disciplina.

Y creo que este punto es fundamental para dejar de sentir culpa lectora.

El problema no es solo el tiempo, es el tipo de tiempo

Aquí hay algo que no siempre verbalizamos: no necesitamos solo minutos libres, necesitamos energía mental.

Después de un día largo, no siempre apetece una novela densa, con diez personajes y tres líneas temporales. Por eso, muchas veces, sostener el hábito lector pasa por elegir mejor.

Ahí es donde entran los libros recomendados que encajan con nuestro momento vital. No los que “deberíamos” leer, sino los que realmente podemos disfrutar ahora.

Elegir bien el género también reduce la falta de tiempo para leer

Cuando el tiempo escasea, el género importa más de lo que creemos.

Hay momentos en los que funciona mejor:

No es rebajar el nivel. Es adaptar la lectura a nuestra vida real.

Y eso también es cuidar nuestros hábitos lectores.

Leer menos tiempo no significa leer peor

Hay una idea que me gustaría desmontar: leer solo diez o quince minutos al día no es fracasar como lector.

La falta de tiempo para leer muchas veces se combate con microespacios:

  • Leer en el transporte público

  • Escuchar un audiolibro mientras caminas o haces alguna actividad que no requiera de tu máxima atención

  • Leer cinco páginas antes de dormir

  • Tener siempre un libro en el bolso o en el móvil

No siempre necesitamos dos horas seguidas y silencio absoluto. A veces necesitamos cambiar el marco mental.

La lectura compartida como solución realista

Hay algo que ayuda mucho cuando sentimos falta de tiempo para leer: el compromiso suave.

No la presión, sino el acompañamiento.

Por eso creo tanto en la lectura compartida. Cuando sabes que alguien más está leyendo el mismo libro, cuando puedes comentar impresiones, cuando hay un ritmo común, el hábito se sostiene mejor.

De ahí nace el club de lectura Después de leer de Pon un libro en tu vida. Un espacio pensado precisamente para quienes aman leer pero sienten que la vida se interpone constantemente.

La falta de tiempo para leer no nos convierte en peores lectores

Si algo he aprendido analizando los hábitos de lectura en España en 2025 es esto:
la mayoría de personas no leen menos porque no quieran, sino porque viven mucho.

Y eso cambia la conversación.

No necesitamos más culpa.
Necesitamos estrategias realistas.
Necesitamos elegir mejor.
Necesitamos adaptar la lectura a nuestra vida, no al revés.

Ahora te pregunto a ti:
¿La falta de tiempo para leer es tu principal obstáculo o hay algo más detrás?

Te leo en comentarios 💙